Destacados Editorial — 01 mayo 2015
Reglamentar el uso público deportivo  de los espacios Urbanos, una tarea aplazada para los gobiernos municipales.

Desde que se inició en los años 80 el cierre de la Av. Boyacá (Cota Mil), posteriormente el cierre de la Av. Río de Janeiro, la principal de La Lagunita y el circuito del Paseo los Ilustres en Caracas; el Cerro El Morro de Lechería en Anzoátegui, La Caracola en la Isla de Margarita, por hablar de zonas con el mismo fin, las comunidades deportivas han crecido en las diferentes disciplinas (ciclismo, running, caminantes, patineta, patines en línea, gimnasios públicos etc.)

Zonas como estás deberían manejar un manual de uso decretado para el buen funcionamiento, sobre todo para que las áreas se respeten y se puedan evitar los accidentes.

Hace un mes ocurrió un par de accidentes en la Cota Mil, específicamente en la bajada entre Altamira y La Castellana entre un patinetero y una ciclista que dejó un herido y un muerto; otro accidente posterior sucedió en la misma vía dejando varios heridos.

Estos accidentes no son comunes, pero lamentablemente se dan por desconocimiento del uso de las zonas de la Cota Mil.

Por ello, es momento de plantear un plan de uso que pueda ser promovido para que los usuarios sepan cómo convivir en los espacios. Hasta ahora todo ha funcionado a través de las costumbres de quienes vamos a estos lugares, pero lamentablemente lo obvio no parece tan obvio, pues los corredores y los ciclistas saben que tienen que circular por su derecha de ida y cuando vienen deben hacerlo por su izquierda; que las bicicletas deben circular por el canal sur; los corredores por el brocal; quienes andan en patines en línea de velocidad igual; los niños; personas con perros; patineteros, usan el canal norte.

Hasta ahora ha sido la costumbre lo que ha dado la convivencia de lo obvio.

Sería importante que todas las instituciones coordinen un articulado para el buen uso de las zonas deportivas y para que los accidentes por desconocimiento no sucedan; habría que poner señalizaciones en las salidas de la Cota Mil para que las normas de uso sean implementadas y respetadas.

Esto, acompañado de una campaña de promoción dirigida a que los usuarios estén atentos y que sigan las normas de estos lugares.

La idea es lograr total convivencia de todos los actores y que las autoridades hagan respetar los espacios; acabar con la anarquía y que todos puedan disfrutar de la actividad que vayan a realizar.

Creemos que los municipios podrían ponerse de acuerdo para hacer un manual de uso, en conjunto con los ministerios que tienen competencia.

Algo que parece tan sencillo no lo es porque en lo obvio puede verse que la interpretación en alguna de sus formas no es la verdad absoluta.

Hacer una mesa de trabajo con los usuarios y llegar a acuerdos para el uso de los espacios es el deber ser para lograr que sean creadas las normas que beneficiarán a la actividad física y la convivencia ciudadana.

Luis Vidal/OVETUDA

 

 

 

 

 

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(2) Readers Comments

  1. Enhorabuena por el post Luis,
    La práctica deportiva en el espacio público es un tema que está creciendo en numerosos lugares. Así como llevan años estableciéndose normativas para reglamentar el deporte en los espacios naturales; en los espacios construidos apenas existe un tratamiento más allá de prohibiciones concretas.
    Como bien escribes, es necesario un marco que se oriente a la convivencia.
    Un saludo

    • Gracias JuanMa por tu comentario, la idea es que este tipo de detalles pasan por desapercibidos y como es parte del acontecer de las ciudades creemos que es Obvio que todo el mundo sabe como usar estos espacios, es interesante porque creo que pasa en las grandes ciudades donde estos espacios han sido conquistados para el deporte, el tema es que a más población haciendo deportes tenemos más gente en esas áreas, la idea es que tenemos que convivir mejor y tratar que los accidentes no ocurran, la anarquia de los espacios se realiza por la falta de reglamentación de los mismos, la idea nos es prohibir si no reglamentar, son esos pequeños detalles que hacen la diferencia, saludos

      Luis V

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